Estos días he notado que la tendencia del yen está siendo muy discutida entre los inversores, especialmente cuando el yen se movió hasta su nivel más bajo en la historia en comparación con el baht tailandés.



En realidad, el yen es una moneda de gran importancia porque es una de las 5 monedas con mayor volumen de comercio en el mercado de divisas, además de actuar como un activo seguro para inversores en todo el mundo.

Pero el problema es que analizar la tendencia del yen no es nada fácil, ya que la política de Japón difiere de la de otras potencias mundiales. En 2025, vimos que Japón sigue siendo la quinta economía más grande del mundo, con un PIB de aproximadamente 4.19 billones de dólares estadounidenses.

Los factores que afectan la evolución de la tendencia del yen son varios, desde la política monetaria del Banco de Japón, la fijación de tasas de interés, las medidas de control de la rentabilidad de los bonos (YCC), hasta las políticas del Banco Central de Estados Unidos que influyen en las tasas de interés.

En los últimos 10 años, el yen frente al baht se ha depreciado más del 30%, especialmente desde 2020 en adelante, cuando la inflación global alcanzó su máximo en 2022-2023. Los bancos centrales extranjeros comenzaron a relajar sus políticas, pero Japón se mantuvo cauteloso, incluso cuando la inflación en Japón superó el objetivo del 2% del Banco de Japón (BoJ).

Lo interesante es que desde principios de 2026 ya hay señales de recuperación del yen, cuando el Banco de Japón redujo su compra mensual de bonos de 9 billones de yenes a 7.5 billones, haciendo que el yen se apreciara frente al baht de 0.2130 a 0.2176.

Al mismo tiempo, el baht tailandés sigue siendo estable, impulsado por la recuperación del turismo y el comercio regional fuerte, aunque todavía hay presiones sobre el yen.

Si el Banco de Japón continúa saliendo del YCC y la inflación sigue alta, el yen podría recuperarse a niveles de 0.2250-0.2300 hacia finales de 2025, pero si no se toman medidas decisivas, el yen podría volver a probar nuevos mínimos.

Hablando de 2026, el tipo de cambio JPY/THB ha estado en tendencia bajista desde 2012, pero hay señales de recuperación en niveles de soporte históricos. Si el soporte en 0.2150 se mantiene y los factores macroeconómicos son coherentes, el yen podría fortalecerse lentamente hasta niveles de 0.2300-0.2400 en 2026.

Pero si no se mantiene la base actual, el yen podría probar nuevos mínimos por debajo de 0.2100, especialmente si Japón continúa con políticas de relajación.

Los factores a seguir para la tendencia del yen en 2026 incluyen la inflación global, las diferencias en las tasas de interés internacionales, la política monetaria del Banco de Japón y los movimientos de capital hacia el país de origen.

Según los análisis técnicos recientes, la mayoría de los indicadores muestran presión bajista, aunque las medias móviles permanecen neutrales, generando sentimientos diversos, por lo que los traders deben ser cautelosos.

En general, 2026 podría ser un punto de inflexión importante en la política monetaria del Banco de Japón y en la tendencia del yen, lo que representa una oportunidad clave para traders e inversores que deben seguir de cerca.
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