En mayo de 2026, Morgan Stanley volvió a presentar su solicitud para un ETF spot de Solana ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC), bajo el ticker MSOL, con una revisión destacada: la inclusión explícita del staking para los activos subyacentes. La noticia desplazó rápidamente la atención del mercado hacia una cuestión más profunda: cuando una de las mayores instituciones financieras del mundo incorpora de forma proactiva mecanismos de rentabilidad on-chain en la estructura de sus productos, ¿ha cambiado de manera irreversible la lógica fundamental de los ETF de criptomonedas?
No se trata simplemente de una actualización rutinaria en la presentación de un ETF. Es un punto de inflexión desde el lanzamiento de los primeros ETF spot de Solana en EE. UU. en octubre de 2025, donde la transmisión de la rentabilidad por staking ha pasado de ser un "extra" a convertirse en un factor central de competitividad del producto. Actualmente, los flujos netos totales hacia los ETF spot de Solana rondan los 1 130 millones de dólares, con activos bajo gestión cercanos a 1 050 millones. BSOL de Bitwise lidera el mercado con flujos netos acumulados superiores a 900 millones. A 16 de abril de 2026, BSOL gestionaba aproximadamente 578,61 millones en activos, aumentando hasta unos 611,8 millones ese mismo mes. Para el 7 de mayo, el ETF poseía cerca de 7 721 420,63 SOL, valorados en torno a 714 millones. GSOL de Grayscale y FSOL de Fidelity le siguen de cerca.
Surge entonces una cuestión aún más relevante: para el inversor medio, ¿cómo se compara obtener rentabilidad por staking a través de un ETF frente a mantener directamente un token de staking líquido on-chain como JitoSOL? ¿Cuáles son las diferencias en rentabilidad, costes, comodidad y posibles contrapartidas entre ambas opciones?
¿Cómo "genera rentabilidad" un ETF? La lógica de diseño de los ETF de staking de Solana
Para entender la diferencia de rentabilidad, primero hay que analizar cómo los ETF de staking de Solana transmiten los rendimientos.
Solana funciona bajo un mecanismo de consenso proof-of-stake. Los validadores hacen staking de SOL para participar en el consenso de la red y obtener recompensas de bloque y comisiones prioritarias. Tradicionalmente, estas recompensas pertenecen a los participantes on-chain. El avance de los ETF de Solana reside en canalizar estas recompensas nativas on-chain a los inversores de cuentas financieras tradicionales a través de la estructura del ETF.
Tomemos como ejemplo el Grayscale Solana Staking ETF (GSOL). El fondo hace staking con la mayor parte de sus SOL. En enero de 2026, GSOL poseía 525 387 tokens SOL, con un 74,89 % en staking para generar recompensas de red. GSOL cobra una comisión de gestión del 0,35 %. Las estructuras de comisiones varían considerablemente entre productos: BSOL de Bitwise cobra una comisión de gestión del 0,20 % y una comisión de staking de aproximadamente el 6 % de las recompensas; FSOL de Fidelity tiene una comisión de gestión del 0,25 % y una comisión de staking de hasta el 15 %, aunque actualmente está exenta; SOEZ de Franklin Templeton es de las más bajas, con una comisión de gestión del 0,19 %. En comparación, GSOL ha llegado a imponer una comisión de staking del 23 %. Estas grandes diferencias de comisiones impactan directamente en la rentabilidad neta que recibe el inversor.
Desde el punto de vista del diseño del producto, la rentabilidad neta se ve influida dinámicamente por las comisiones de gestión, las comisiones de staking, los ratios de staking y los periodos de exención de comisiones. Tomando como referencia una rentabilidad anualizada por staking del 7 % para SOL, la rentabilidad neta de BSOL ronda el 6,5 %, mientras que la de GSOL, debido a sus históricas comisiones de staking más elevadas, es inferior una vez finalizados los periodos promocionales. Una diferencia de más de un punto porcentual puede suponer varios miles de dólares anuales sobre una inversión de 100 000 dólares.
En el extremo más competitivo de la horquilla de comisiones, algunos productos ya ofrecen costes totales de tenencia similares a los de los fondos indexados pasivos tradicionales, permitiendo a los inversores capturar la rentabilidad base on-chain prácticamente "sin fricción". Este cambio estructural convierte a los ETF de Solana en los primeros ETF spot de criptomonedas de la historia en ofrecer atributos de "rentabilidad nativa", algo que los ETF spot de Bitcoin y Ethereum aún no han conseguido.
Una tercera vía para la rentabilidad on-chain: el mecanismo MEV de JitoSOL
Si los ETF de staking de Solana son los "puentes" que llevan la rentabilidad on-chain a las finanzas tradicionales, JitoSOL representa otra vía, más larga y compleja, pero potencialmente más rentable, para la generación de yield.
JitoSOL es el mayor token de staking líquido del ecosistema Solana, con unos 14,3 millones de SOL en staking a principios de 2026. Los usuarios depositan SOL en el pool de staking de Jito y reciben la misma cantidad de JitoSOL como recibo, obteniendo tanto las recompensas nativas de staking de Solana como una parte adicional de la rentabilidad MEV (Maximum Extractable Value).
La rentabilidad MEV proviene de oportunidades de arbitraje y liquidación durante el ordenamiento de transacciones. En Solana, los searchers envían paquetes de transacciones para competir por la inclusión en bloques, pagando a los validadores comisiones extra: estas son las recompensas MEV. El motor de bloques de Jito captura este valor y lo distribuye entre los stakers, permitiendo que usuarios comunes se beneficien del flujo MEV sin necesidad de gestionar infraestructuras complejas.
La rentabilidad anualizada de JitoSOL varía en función de la actividad de la red Solana. A principios de enero de 2026, el APY a 10 epochs de JitoSOL rondaba el 5,87 %. Algunos análisis sitúan el APY de JitoSOL hasta en el 7,46 %, con entre 0,5 y 1,0 puntos porcentuales procedentes del MEV. En general, la rentabilidad base por staking de JitoSOL oscila entre el 5,8 % y el 6,0 %, con estrategias de optimización MEV que suman aproximadamente entre 1 % y 2 %. Aunque la actividad de la red genera volatilidad en la rentabilidad, el rango se mantiene estable: el APY de JitoSOL suele situarse entre el 5,9 % y el 7,5 %, siendo el MEV el principal impulsor adicional.
La rentabilidad de JitoSOL se refleja directamente en el precio del token: el tipo de cambio de JitoSOL a SOL aumenta de forma constante, permitiendo a los titulares beneficiarse del interés compuesto sin realizar ninguna acción adicional. Este diseño de "interés compuesto silencioso" reduce la complejidad de gestionar activamente la rentabilidad.
Sin embargo, JitoSOL no es una opción libre de riesgos. Los titulares asumen riesgo de smart contract, riesgo de gobernanza del protocolo y, en condiciones extremas de mercado, el riesgo de que los tokens de staking líquido se desacoplen del activo subyacente. Además, los usuarios deben gestionar wallets e interacciones on-chain, lo que supone una barrera técnica.
Un producto híbrido destacable es el 21Shares Jito Staked SOL ETP (JSOL), ya listado en Europa, con una comisión total del 0,99 %. Este producto empaqueta la rentabilidad mejorada de JitoSOL en un producto cotizado tradicional, permitiendo a los inversores acceder a él desde cuentas bancarias o de bróker. En EE. UU., Nasdaq presentó el 10 de marzo de 2026 una propuesta de cambio normativo para listar el VanEck JitoSOL ETF, con la SEC publicando oficialmente el aviso de revisión el 17 de marzo de 2026. A 6 de mayo de 2026, la SEC ha ampliado el periodo de revisión y la propuesta aún no ha sido aprobada.
Análisis cuantitativo de la triple estructura de rentabilidad
En resumen, los titulares de SOL se encuentran actualmente con tres vías principales de rentabilidad:
| Vía de rentabilidad | Producto representativo | Fuente de yield | Rango de rentabilidad anualizada de referencia | Costes principales |
|---|---|---|---|---|
| Staking nativo | Staking directo on-chain / Gate GTSOL | Recompensas por inflación | ~5 %–8 % (APY de referencia de GTSOL en Gate: 8,50 %) | Comisión del validador / Sin liquidez |
| Staking vía ETF | BSOL, GSOL, SOEZ, etc. | Recompensas por inflación (menos comisiones de gestión y staking) | ~5 %–6,5 % (afectado por comisiones, ratio de staking, periodo de exención) | Comisión de gestión 0,19 %–0,35 %, comisión de staking 6 %–23 % |
| Staking líquido (con MEV) | JitoSOL | Recompensas por inflación + yield MEV | ~5,9 %–7,5 % | Riesgo de smart contract / 0,99 % (si es vía JSOL ETP) |
Gracias a su baja comisión de gestión (0,20 %) y comisión de staking (6 %), la rentabilidad neta de BSOL está solo ligeramente por detrás de la de JitoSOL. En cambio, las históricas comisiones de staking de GSOL (hasta el 23 %) hacen que su rentabilidad neta quede más de un punto porcentual por debajo de la de JitoSOL tras los periodos promocionales.
Supongamos que un inversor posee SOL por valor de 100 000 dólares y persigue dos vías de rentabilidad representativas:
- Vía ETF (BSOL): Rentabilidad neta en torno al 6,5 %, es decir, unos 6 500 dólares al año. El inversor disfruta de la comodidad de las cuentas de bróker tradicionales, una fiscalidad simplificada y sin necesidad de gestionar claves privadas.
- Vía on-chain (JitoSOL): APY del 5,9 %–7,5 %, usando un valor medio del 6,7 %, lo que supone unos 6 700 dólares al año. Sin embargo, el inversor debe gestionar operaciones on-chain, comisiones de red y riesgo de smart contract.
A primera vista, la diferencia de rentabilidad entre ambas vías no es abismal. Lo que realmente determina la elección del inversor no son solo los números, sino el peso que cada uno otorga al triángulo "comodidad–rentabilidad–riesgo". El staking vía ETF sacrifica una pequeña parte de la rentabilidad a cambio de toda la comodidad de la infraestructura financiera tradicional. JitoSOL ofrece una base de rentabilidad algo superior y preserva la composabilidad en DeFi, permitiendo su uso como colateral para préstamos, liquidity mining, etc., lo que puede aumentar el retorno total más allá del simple holding.
De hecho, estas tres vías de rentabilidad no existen de forma aislada, sino que forman un espectro interconectado. La existencia de la rentabilidad vía ETF establece de facto una "tasa de referencia" para todo el mercado de yield de Solana. Cuando la rentabilidad de los protocolos DeFi cae por debajo de la neta del ETF, el capital racional se traslada a los ETF; cuando la actividad MEV impulsa la rentabilidad de JitoSOL, el capital fluye hacia on-chain. Este equilibrio dinámico es el motor central del flywheel de yield de Solana.
Efectos en la industria: cómo los ETF de staking están redefiniendo la competencia
El impacto de la transmisión de rentabilidad vía staking de los ETF de Solana va mucho más allá de la simple comparación de clases de activos.
En primer lugar, elimina la barrera entre los productos ETF de criptomonedas y la rentabilidad nativa on-chain. En la era de los ETF de Bitcoin y Ethereum, los titulares de ETF solo accedían a la exposición al precio, mientras que las recompensas de staking quedaban reservadas a los participantes on-chain. El avance de los ETF de Solana consiste en llevar la principal ventaja del proof-of-stake—"mantener para obtener rentabilidad"—a los balances de las cuentas financieras tradicionales.
En segundo lugar, está impulsando la competencia intersectorial. La solicitud de MSOL de Morgan Stanley y la revisión del ETF JitoSOL de VanEck (presentada en marzo de 2026, con la SEC ampliando el periodo de revisión a 6 de mayo de 2026) indican que las instituciones compiten por el liderazgo en "quién ofrece la estructura de yield más eficiente". La siguiente fase de competencia no será sobre "si se ofrece staking", sino sobre "quién lo hace de forma más eficiente, con menor coste y transmitiendo la rentabilidad más rápido": una carrera tecnológica centrada en la eficiencia de la infraestructura y la innovación en el diseño de productos.
Desde la perspectiva de flujos de capital, los ETF spot de Solana han atraído unos 1 130 millones de dólares en flujos netos, una clara apuesta por la "exposición regulada a la rentabilidad". En abril de 2026, Goldman Sachs declaró una posición en ETF de SOL de 108 millones, lo que indica que las instituciones financieras tradicionales ven Solana no solo como un activo especulativo, sino como un "activo generador de yield". (Nota: Goldman Sachs redujo su exposición a ETF de SOL en el primer trimestre de 2026, pero mantiene posiciones en GSOL, BSOL y FSOL).
De cara al futuro, la transmisión de rentabilidad vía staking de los ETF de Solana abre la puerta a otros activos proof-of-stake. Si este modelo demuestra ser sostenible—transmitiendo yield de forma efectiva y cumpliendo los requisitos regulatorios—los solicitantes de ETF para Ethereum, Cardano, Avalanche y otros activos PoS tendrán que responder a por qué sus productos no incluyen staking. Solana está redefiniendo el estándar de producto para los ETF de criptomonedas.
Un marco de decisión en tres niveles para inversores
Ante tres vías de rentabilidad, la decisión del inversor medio se resume en tres niveles:
Primer nivel: ¿Necesitas rentabilidad? Si tienes SOL y planeas mantenerlo a medio o largo plazo, no obtener yield por staking supone renunciar a un 5 %–8 % de rentabilidad pasiva anual. Con el precio de SOL cayendo alrededor de un 50,10 % en lo que va de año, este yield desempeña un papel clave para compensar el coste de mantener la posición. Según los datos de mercado de Gate, a 21 de mayo de 2026, SOL cotiza a 86,55 dólares, con una subida del 3,07 % en 24 horas, una capitalización de mercado de unos 50 007 millones y un sentimiento de mercado neutral.
Segundo nivel: ¿Cuánto estás dispuesto a pagar por comodidad? Si tu respuesta es "nada", los ETF de bajas comisiones como BSOL son la opción más conveniente. Si tu respuesta es "estoy dispuesto a aprender", las opciones on-chain como JitoSOL ofrecen una base de rentabilidad algo superior y composabilidad DeFi, pero requieren mayor complejidad operativa y asumen riesgo de smart contract.
Tercer nivel: ¿Necesitas liquidez de activos? Si planeas utilizar los activos en DeFi (préstamos, provisión de liquidez, apalancamiento), los tokens de staking líquido como JitoSOL son prácticamente la única opción: las participaciones en ETF no pueden usarse directamente en protocolos on-chain. Si tu necesidad de liquidez es simplemente "vender en cualquier momento", la negociabilidad del ETF cubre esa necesidad, con el beneficio añadido de una fiscalidad más sencilla.
Cabe destacar que la estructura de yield de JitoSOL incluye un extra de 0,5–1,0 puntos porcentuales por MEV, directamente vinculado a la actividad on-chain de Solana. Cuando el volumen de transacciones en la red aumenta y las oportunidades de MEV crecen, la ventaja de rentabilidad de JitoSOL frente a los ETF se amplía; cuando la actividad on-chain se reduce, la diferencia puede estrecharse o incluso invertirse.
Teoría de juegos multipath: proyección del futuro del yield de staking en Solana
La evolución de la distribución de yield de staking de Solana a lo largo de tres vías puede proyectarse en tres escenarios:
Escenario uno: Dominio de los ETF. Si la SEC sigue aprobando ETF spot con provisiones de staking y los emisores continúan reduciendo las comisiones por debajo del 0,10 %, los inversores tradicionales preferirán el acceso integral al precio de SOL y su yield de staking a través de cuentas de bróker. En este caso, el staking vía ETF podría convertirse en el canal dominante para la distribución de yield de SOL, ejerciendo presión estructural sobre el crecimiento de usuarios de los protocolos de staking líquido on-chain.
Escenario dos: DeFi toma la delantera. Si protocolos como Jito desarrollan mecanismos más eficientes de captura MEV o estrategias de yield mejoradas, manteniendo el APY de JitoSOL más de un punto porcentual por encima del yield neto de los ETF, la rentabilidad on-chain atraerá a usuarios más técnicos e instituciones DeFi. En este escenario, ETF y DeFi conformarán un mercado escalonado: los ETF cubrirán la necesidad de "yield pasivo" y los protocolos on-chain la de "optimización activa de yield".
Escenario tres: Convergencia. Si el VanEck JitoSOL ETF u otros productos similares logran la aprobación en EE. UU.—actualmente bajo revisión de la SEC desde marzo de 2026—los ETF podrán mantener directamente JitoSOL y transmitir la rentabilidad mejorada por MEV. En ese momento, la línea entre el staking vía ETF y el staking DeFi se difuminará completamente, y los inversores no tendrán que elegir entre comodidad regulatoria y maximización de yield. Esto supondría la evolución definitiva en la transmisión de yield por staking de Solana.
Es importante señalar que los tres escenarios presentan incertidumbres. Los plazos regulatorios, los cambios en las tasas de inflación de la red, las fluctuaciones cíclicas de la actividad on-chain y el ritmo de innovación de los protocolos influirán en el atractivo y la viabilidad de cada vía. Los inversores deben tener en cuenta estas variables en su marco de decisión.
Conclusión
La importancia de la transmisión de yield por staking de los ETF de Solana no radica en la creación de una nueva fuente de rentabilidad—las recompensas de staking on-chain existen desde el lanzamiento de la mainnet de Solana—. La verdadera innovación está en integrar estas recompensas de forma fluida en productos financieros regulados, alineando la estructura de retornos de los titulares de ETF y los holders directos de criptomonedas. Por primera vez en la historia de la inversión en cripto, es la estructura del producto—no el sentimiento de mercado ni la prima especulativa—la que genera un flujo constante y predecible de ingresos pasivos para los inversores.
Para el inversor medio, elegir entre GSOL, BSOL y JitoSOL no es solo cuestión de "quién da más yield", sino de encontrar el equilibrio adecuado entre "comodidad y complejidad", "seguridad y composabilidad" y "ingresos pasivos y estrategia activa". A medida que las estructuras de comisiones se vuelven más transparentes, la diferencia entre las bajas comisiones de BSOL y el yield mejorado por MEV de JitoSOL no es insalvable: en última instancia, se trata de una decisión personal sobre tiempo, esfuerzo y tolerancia al riesgo.
Cuando Morgan Stanley presenta MSOL, cuando VanEck lleva el primer JitoSOL ETF a revisión ante la SEC y cuando los flujos netos de los ETF spot de Solana superan los 1 130 millones de dólares, todas estas señales apuntan a una tendencia clara: la evolución de los productos ETF de criptomonedas ha pasado de "acceder a la exposición al precio" a "transmitir la rentabilidad on-chain". El desenlace de esta carrera de innovación de producto puede ser que cualquier inversor común que posea un ETF de criptoactivos pueda, al menor coste y con la máxima eficiencia, capturar todo el valor económico nativo de las redes blockchain.




