El informe PCE de octubre y noviembre publicado por la BEA muestra que la inflación en EE. UU. aumentó un 0,2% mensual tanto en el PCE total como en el núcleo, llevando la tasa de aumento anual del PCE núcleo a aproximadamente el 2,8% — todavía por encima del objetivo del 2% de la Fed. Sin embargo, dado que esta vez los datos fueron “ajustados” mediante estimaciones debido a la falta de insumos completos, el mercado lo considera un evento con mayor incertidumbre en lugar de un shock de inflación claro.
Por ello, Bitcoin reaccionó muy suavemente, principalmente sin cambios. El verdadero foco no está en la cifra de inflación, sino en cómo el mercado de tasas de interés — especialmente el rendimiento real — interpreta los datos. El rendimiento real es el factor decisivo que determina el costo de oportunidad de mantener BTC y las condiciones de liquidez para los activos de riesgo.

En un contexto de crecimiento económico aún fuerte y con la inflación núcleo todavía “pegada”, la Fed tiene más motivos para ser paciente en lugar de apresurarse a reducir las tasas de interés. Esto limita la posibilidad de que los rendimientos caigan rápidamente — un factor mucho más importante para Bitcoin que la propia inflación o el PIB.
Conclusión: Este informe PCE principalmente crea un contexto, pero no genera un impulso. El mercado está esperando los próximos datos de inflación “limpios” para confirmar la tendencia, mientras que la señal macroeconómica más clara para Bitcoin aún proviene de la evolución del mercado de tasas de interés.